Por: REDACCIÓN ELTIEMPO.COM El ex percusionista de Niche, luego de estar en la cárcel, ahora saborea el éxito.La salsa caleña se nutre de tres fuentes: los nacidos en Cali, como Saoko; los de Quibdó, como Jairo Varela y Alexis Lozano, y los de Buenaventura, como Willy García, Yuri Buenaventura, Junior Jein y Jimmy Saa. A Buenaventura, dice Jimmy, "llegaban los embarcados, que se iban y regresan con la música. Llegaban de Nueva York, y cuando la pusieron en Cali se llamaba 'música del otro lado' ".
Jimmy nació en el barrio La Independencia; Yuri, en la Transformación, y Willy García, en el Lleras. Jimmy recuerda a la perfección la primera orquesta que los marcó a todos: Peregoyo y su Combo Bacaná, con Markitos Micolta, polifacético, con sabor para interpretar a la Sonora Matancera, la música de Cortijo y todo lo folclórico, empezando por el primer tema del Pacífico que se universalizó: Mi Buenaventura. Jimmy anota una diferencia más: "Los de Buenaventura somos más percutivos".
Su padre tocaba el cununo en la galería y bebía viche. La mamá vendía tomate. El niño Jimmy salía a vender con un platón lleno de tomates y, en la otra mano, los buñuelos. Su manera de venderlos era una forma de cantar. Era demasiado travieso y juguetón, por eso, su mamá lo mandó a Esmeraldas (Ecuador), donde vivía el tío Polo, pero el tío tenía un grupo musical llamado Polo y sus Tarros, en el que Jimmy empezó siendo utilero.
Fabiola Zúñiga, su prima, cantaba temas de Celia Cruz. Ahora sigue cantando y vive en Dubái. Jimmy tenía otras inquietudes, se las tiraba de baladista y se aprendió las canciones del grupo Miramar. Viajaban por Lago Agrio, zona petrolera, y llegaban hasta Guayaquil y Quito. Cuando su hermano José Domingo murió, Jimmy regresó a Buenaventura.
Se inició en serio en la vida musical en la Integración Porteña, dirigida por 'Memo' Cabezas y Hernando Angulo, en la que cantaban Julián Salsa y Pablo Redín. Jimmy tocaba el bongó y hacía covers. Con la Integración Porteña vino a Cali a participar del segundo Festival de Juanchito, donde conoció al fundador de este evento, Larry Landa, una persona llena de encanto y fuerza.
A través de César Monje dio el salto a la Octava Dimensión, que dirigía Santiago Mejía, aprovechando que el cantante Sandro Barragán se retiró. Grabó el primer éxito, titulado Mi canoíta, que se pegó en Los Ángeles, Miami y Nueva York. Después, pasó a la Suprema Corte, de Andrés Viáfara. Jimmy le planteó entonces a Viáfara que quería cantar y este le respondió que primero debía estudiar y aprender. Sin embargo, hizo los pregones de El velorio de Tito, composición de Alfredo 'Cheo' Angulo, que se convirtió en hit en Ecuador.
A su regreso de Europa, hacia 1998, Yuri Buenaventura venía con el propósito de grabar su primera producción, Herencia africana, en la que participaron muchos de los músicos de Viáfara. Saa hizo coros. Fueron cuatro años con Yuri, haciendo giras por más de 30 ciudades.
Jimmy dice: "Yuri cantaba en francés y yo hacía el show en la percusión, me subía a los bafles a darle al bongó". Fue el aprendizaje para convertirse en solista.
En cárceles españolasEn el 2000, Jairo Varela lo llamó al grupo Niche, el máximo honor.
A los tres años viajaron a Madrid y sucedió lo inesperado. Los instrumentos se quedaron en Venezuela y después los llamaron para que los recogieran en el aeropuerto de Barajas. Fue con Daniel López, otro integrante de Niche, y los detuvieron por "narcotráfico". Lo recuerda con precisión: "Un año y 27 días. Estuvimos en las cárceles de Dueñas Palencia, Valdemoros y Topas". Armaron una orquesta con gitanos, chinos y españoles, con repertorio de Niche, de Guayacán, Óscar de León y temas folclóricos de Fausto Panesso.
Jimmy se sintió impotente, solo. Varela se había hecho a un lado, pero Teresa Marañón y Luis Vidal, inicialmente abogados de oficio, asumieron el caso y lo ganaron. Fueron declarados inocentes y ahora aguardan a que les paguen un resarcimiento económico que llega a 170 mil euros.
Desde cuando estaba con Yuri y después con Niche, Jimmy había empezado a trabajar en su primera producción. Al llegar a Colombia se dedicó a terminarla, haciendo énfasis en la fusión Pacífico-Salsa, con fuerza en el folclor. Andrés Viáfara fue el director. Jimmy siempre pensó que lo suyo debería sentirse como cuando los negros bailan 'cobao', pegados con la pareja, despacio, metidos en su cuerpo.
Romper el cerco de la radioEl problema siguiente era la distribución. No tenía dinero y mucha gente le había dado la espalda: sólo contaba con los amigos que le quedaron. Jimmy empezó por la Costa Pacífica regalando su disco; después vino a Cali, al Distrito de Aguablanca. "De barra en barra, de fiesta en fiesta, en las viejotecas...", relata. Y sus temas se impusieron: primero, La primera dama; después, La tempestad, en la que Yuri y Willy García le hicieron coros.
Saa libre era inicialmente una canción instrumental, pero le insertó mensajes de protesta por lo que le había ocurrido. Así rompió el cerco de la radio y la fuerza del barrio resultó tan fuerte que se vieron obligados a programarlo. En el 2009, la reventó: tocó en alrededor de 100 bailes. En el 2010 tocó en menos: 40.
La de Jimmy es una cuestión rara. No tiene una voz para cantar y, sin embargo, la sacó. Se me viene a la mente Rolando Laserie, que también era percusionista. Es una línea de vocalistas de la historia de la salsa que cantan por sentimiento, con una fuerza interior impresionante. En concierto, gana a cada minuto: tiene muy buena tarima.
Ahora cuenta con una empresa de 16 personas, Saa Musical, su orquesta está compuesta por 14 personas, graba en el sello Génesis Music, de Andrés Viáfara y su nuevo producto es Jr. Saa, su hijo y actual corista de su agrupación, a quien le está precisando el perfil. Tarry Garcés dirige la orquesta en tarima.
Jimmy ha conformado un equipo, cree en ese sistema de trabajo y lo respeta. Sus videos los hace con personajes populares, incluida su familia y, sobre todo, su mamá. "Al comienzo me decían que mi música era para el pueblo: claro, es lo que yo quiero, porque el pueblo manda", afirma.
A EE. UU. y EuropaEs abierto a todas las experimentaciones: "No pierdo nada y puedo ganar en cada alternativa. Por eso grabo con Junior Jein (rap-reguetón); pop con 18 Kilates, con el grupo Buscajá (folclor pacífico) y con Los Ángeles (salsa-rap). Soy polifacético, pero sin perder mi sello. También me gusta el bolero, tengo uno, Renuncio a quererme, y voy a hacer Conflicto de amor, en bolero, que grabaré con mi hijo. De pronto, me arriesgo con un vallenato". También hará el clásico La pluma, de Peregoyo.
En su casa, relajado, escucha a Héctor Lavoe, Benny Moré, Gilberto Santa Rosa, Óscar de León y Cheo Feliciano. También a Joe Arroyo y Piper Pimienta, con quien alcanzó a viajar en una gira a Argentina. Respeta a Niche, a Guayacán y a Fruko.
Las frases que lo identifican: "Eso es lo querías tú" salió de los juegos de dominó en Buenaventura; "Ayoí" es de su lenguaje ancestral. No para de hablar, canta en voz alta y ríe. Ha luchado mucho para llegar adonde está. Ahora, anda de gira por EE. UU. y en el segundo semestre irá a siete países de Europa.
UMBERTO VALVERDE
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
CALI